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jueves, 11 de marzo de 2021

Las Edades del Comercio: EDAD MEDIA

LA EDAD MEDIA: COMERCIO A MEDIAS

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Cronología:

La Edad Media es un amplio espacio de tiempo que abarca 10 siglos de la Historia de la Europa Occidental, sin embargo el periodo al que se hace referencia es más corto, es el comprendido entre los siglos V y XI de nuestra era y que se inicia justo después de la caída del Imperio Romano de occidente. Esta época se conoce como la Alta Edad Media y se caracterizó por una inestabilidad tanto interna como externa y, en general, por ser mala para el comercio.

Localización Geográfica:

La Edad Media hace referencia a la Europa entre los siglos V a XV. El ámbito geográfico al que se referencia en este trabajo es esa Europa Occidental ya que, aunque existían diferencias entre las regiones, el sistema de funcionamiento y la división de la sociedad son relativamente similares.

La Alta Edad Media:

Durante los periodos finales del Imperio Romano y para intentar evitar la decadencia económica se promulgaron una serie de normas que pretendían retener a los habitantes en su región en un intento de evitar la fuga de personas (contribuyentes) y garantizar una población que permitiera una actividad económica suficiente, o lo que es lo mismo, que permitiera recaudar lo suficiente. Como se explica en el artículo de Roma estas prácticas no funcionaron.

Con la caída del imperio se inicia un periodo de gran inestabilidad en cuanto a lo que seguridad se refiere. Desaparecido el poder central los territorios de Europa compiten y luchan entre ellos. Los caminos se vuelven peligrosos, entran en desuso y algunos de ellos serán definitivamente abandonados. Las ciudades pierden habitantes que escapan del hambre llegando a darse el caso de urbes que quedan completamente deshabitadas. Ejemplo extremo son las Islas Británicas, donde la población pasó de 4 millones de habitantes en el Imperio a menos de un millón tras la caída de éste.

Los invasores formarán una nueva nobleza local y asentarán su poder en las normas romanas que vinculaban a la población a su territorio. Se establecerá un nuevo gobierno basado en el vasallaje. Estos nuevos nobles defenderán su territorio y sus habitantes a cambio de que éstos le sirvan, ya sea pagando impuestos o por medio de servicios y además quedarán vinculados a su señor de por vida. Nace así el sistema feudal.

La Alta Edad Media y el comercio:

En estas poblaciones empequeñecidas la economía se basa en la agricultura, poco productiva y gravada además con múltiples cargas e impuestos. Los impuestos se pagan a los señores en especie por lo que no es necesario un mercado predominando el trueque como forma de pago. Los pequeños territorios de los nobles son prácticamente autosuficientes, fabricándose en ellos todo lo necesario para subsistir por medio de la artesanía. Sí hay comercio interior pero es escaso, hay poca oferta, poca demanda y demasiados problemas de comunicación, prima la autarquía.

En cuanto al comercio internacional éste también existe, se comercia en el Este con los pueblos eslavos y en el Mediterráneo con Oriente, del que se importan especias, telas y otros productos de lujo y donde se venden cereales. Este tráfico, dominado por las ciudades italianas, será el germen del inmenso auge y poder que irán consolidando estas urbes durante esta era y que se manifestará finalmente en los siglos posteriores.

El comercio en los señoríos:

No todos los señoríos son de la misma extensión, depende del poder del señor. En algunos casos llegaron a ser bastante extensos abarcando varias poblaciones.

Aunque la economía es básicamente autárquica y se apoya en la agricultura se darán épocas en las que se produce un excedente que se podrá intercambiar en el mercado. Del mismo modo, en aquellos lugares en los que es posible porque la población es mayor existirán artesanos que se ocuparán de fabricar los aperos, herramientas en incluso armas, objetos que también serán mercancías para el comercio.

El comercio en las ciudades:

Las ciudades de la Baja Edad Media son muy diferentes a las anteriores ciudades romanas en varios aspectos fundamentales:

Tamaño: Las urbes altomedievales son más pequeñas, tanto en extensión como en número de habitantes

Forma: Se trata por lo general de ciudades amuralladas, signo evidente de que existe un peligro real y constante de sufrir ataques violentos, tanto de enemigos externos (invasores como normandos, musulmanes o eslavos) como internos (otros señores rivales o guerras)

Función: Las ciudades de la Alta Edad Media no tienen una función ni de comercio ni de colonización sino que son centros de refugio y defensa en caso de ataque. Se articulan en el entorno de una o varias fortificaciones, con una muralla defensiva y, a ser posible, en un emplazamiento fácil de defender lo que generalmente está ligado a ser de difícil acceso.

En estas ciudades medievales la figura del comercio es marginal, la aristocracia local tiene su sede en la fortaleza y desde ella ejerce el poder. No obstante esta aristocracia local sí tiene capacidad de compra por lo que existe algún comercio local destinado a satisfacer su demanda de productos caros e inaccesibles para el pueblo llano.

En algunas ciudades se siguen organizando ferias herederas de la época anterior, su periodicidad dependerá de la capacidad económica o productiva de la zona aunque como generalmente su objeto son bienes agropecuarios comienzan siendo anuales coincidiendo con la cosecha correspondiente. En algunos casos estas ferias irán adquiriendo mayor importancia, atrayendo a clientes y expositores cada vez más lejanos y llegarán a convertirse en verdaderos eventos internacionales.

Pero a pesar de todas las dificultades, a medida que se avanza en el tiempo y se acerca el año 1000, nuevos centros de comercio surgen en los extramuros de algunas ciudades. Centros de comercio que empiezan siendo locales pero que pronto ampliarán su influencia convirtiéndose en regionales e incluso internacionales. Centros de comercio que darán paso a una nueva y poderosa clase social: la burguesía.

El final de la Alta Edad Media: el despertar del comercio:

Con el paso del tiempo, a medida que se acerca el año 1000 las condiciones de la economía medieval mejoran notablemente:
  • Mejora la seguridad al cesar las invasiones externas y reducirse los conflictos internos facilitando los movimientos de personas y mercancías.
  • Mejoran el clima, las técnicas agrarias y aumentan las tierras cultivadas lo que lleva a un fenómeno que se ha llamado la “plenitud medieval” en el que exista una abundancia de excedente.
  • La población aumenta en gran número y el comercio internacional se desarrolla de un modo espectacular.
En este nuevo contexto las ciudades pasan a ser centros de comercio dejando de lado su función defensiva. Centros de un comercio fuerte, importante y poderoso, que hace de los mercaderes gente adinerada que empieza a tomar conciencia de su poder y que querrá formar parte del grupo que ostenta el poder.

La nobleza laica y eclesial contribuye también al desarrollo del nuevo comercio, favoreciendo la realización de ferias y mercados que aportan importantes ingresos a las arcas públicas y recaudando sus impuestos en moneda, lo que obligará a los contribuyentes a hacer uso del mercado para conseguirla.

Algunos autores definen este periodo del comercio como una “Revolución comercial”. Lo cierto es que el comercio se multiplica tanto a nivel local como internacional y que la riqueza que genera es cada vez mayor.

Este mayor comercio y la creciente importancia de las personas que se dedican a él serán vitales para que finalmente se produzca el paso de la Edad Media al Renacimiento.

El legado de la Alta Edad Media:

La Alta Edad Media fue, desde el punto de vista del comercio, un periodo oscuro. Una época en la que esta actividad se redujo de una manera extrema llegando al punto de casi desaparecer en algunos lugares. Si hay que hablar de algún legado habría que hacer un listado de cosas que no se deben hacer si no se quiere correr el riesgo de eliminar el comercio, entre los que se pueden destacar:
  • La inseguridad: cuando la propia seguridad de las personas corre peligro muy grande ha de ser la recompensa para que merezca la pena arriesgar la vida. La inseguridad de los caminos hizo que sólo se mantuvieran aquellas rutas comerciales especialmente rentables, como las que traían productos de lujo de oriente.
  • La falta de movilidad: el régimen feudal ataba a los siervos a su señor y a su señorío lo que les imposibilitaba el poder buscar alternativas a su situación. No era posible marchar a otra población en busca de otro oficio sin el permiso del señor, permiso que no siempre llegaba porque perder un siervo significaba perder mano de obra en sus tierras.

FUENTES CONSULTADAS:

ENCICLOPEDIA UNIVERSAL MARÍN (Ed. MARÍN, S.A.)
ISBN 84-7102-019-X
INTERNET:
ARTE HISTORIA
Natureduca


AUTOR:
Borja Escalona
Técnico de Comercio
Oficina Técnica de Comercio de Gernika-Lumo: Elaboración propia


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lunes, 1 de enero de 2018

Los Logros del Comercio: El Urbanismo

EL COMERCIO: CREADOR DEL URBANISMO

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Qué es el urbanismo:

El urbanismo se define como «conjunto de conocimientos que se refieren al estudio de la creación, desarrollo, reforma y progreso de los poblados en orden a las necesidades de la vida urbana», pero ¿por qué surge esta disciplina? ¿Y qué tiene que ver el comercio con ese desarrollo?

Las primeras ciudades y su desarrollo urbano:

Las primeras ciudades aparecen durante la llamada revolución neolítica. La invención de la agricultura y la ganadería permiten el asentamiento de las sociedades, que ya no tienen que desplazarse en busca de su alimento. Tanto el asentamiento como el hecho de que empiece a producirse más alimento que el meramente necesario permitirán que otras personas se dediquen a actividades diferentes de la producción de alimentos, como la alfarería, la metalurgia y otras manufacturas.

Estos asentamientos se organizarán de una forma orgánica, en la que la construcción de las viviendas y edificios se hará dependiendo de la disponibilidad de espacios, de la orografía o de la simple oportunidad.

Hacia el 3.000 a. C. aparecen las primeras civilizaciones urbanas, en las que ya podemos ver ciudades, muy vinculadas aún a la agricultura, pero en las que existen sociedades complejas en las que conviven muchas personas que se dedican a actividades variadas, existiendo también una jerarquía en la sociedad, cuya cúspide puede ser un gobernante, por ejemplo: un rey.

En esta etapa inicial de las ciudades la planificación, cuando se hace, sólo afecta a dos aspectos fundamentales. La primera es la protección de la ciudad, para lo que la solución más común será una muralla.

La segunda es la ostentación del gobernante, lo que llevará a la construcción de palacios, fortalezas y palacios con el fin de mostrar su poder y riqueza a propios y extraños.

Y la ciudad llega a Grecia:

En Grecia las ciudades, polei, irán surgiendo del mismo modo que en el resto del mundo, las sociedades se asentarán donde puedan y como puedan, adaptándose al terreno disponible y con una característica común: la existencia de una muralla para su protección. Todas las primitivas ciudades griegas estaban amuralladas, tanto para defenderse de agresores no griegos como griegos, situación que se daba las más de las veces.

Pero en Grecia se van a dar varias circunstancias que darán lugar al urbanismo: su sistema de gobierno y su forma de pensar, filosofía.
  • El sistema de gobierno griego: a diferencia de lo habitual en el resto de sociedades, en muchas polei griegas no habrá un rey sino que una asamblea será la que tome las decisiones en la ciudad. Esta primera democracia exigía un espacio para que estos representantes de la ciudad se reunieran junto con el público asistente y este lugar será el Ágora.
  • La filosofía griega: Uno de los aspectos más reconocibles de la Grecia Clásica es la filosofía. La forma de vida de esta sociedad fomentó la aparición de un grupo de personas que se preocupaban por pensar, a filosofar, buscando soluciones a problemas reales o teóricos. Así se desarrolló la matemática, la física, la metafísica... y el urbanismo.

Surge el urbanismo:

¿Y por qué la democracia y la filosofía hacen aparecer el urbanismo?

Todo proviene de un problema de espacio. Hemos dicho que la asamblea que rige la ciudad se reúne en el ágora, un espacio abierto alrededor del cual se encuentran los principales edificios públicos. Pero esta ágora es también el mercado, el centro económico y mercantil de la polis, que aglutina a vendedores y compradores que ocupan cada vez más espacio, hacen más ruido y estorban cuando la asamblea se congrega.

Esta situación es un problema a la que las mentes griegas tratarán de dar una solución, mentes como Platón o Aristóteles que buscarán una respuesta que satisfaga a todas las partes, que permite mantener el mercado y al mismo tiempo que garantice un espacio para la asamblea.


Será Hipodamo de Mileto el que desarrolle la solución al problema, en resumen, el desarrollo de una ciudad debe ser organizado, teniendo especial cuidado con qué necesidades tiene la ciudad cómo se pueden solucionar. El fruto será el urbanismo, una forma de diseñar las ciudades que reservará espacios para el ágora, espacios para el mercado y para el resto de los grandes espacios públicos que se necesitan en Grecia: teatro, templos, gimnasio,…

Hipodamo de Mileto desarrollará una ciudad en la que las calles se cruzarán en ángulos rectos, formando unas cuadrículas que aglutinarán las viviendas en manzanas. Con calles principales que permiten el acceso rápido a las zonas más importantes. Un desarrollo normalizado que hoy es bastante conocido pero que no existía hasta el momento.

Roma: El urbanismo a escala imperial:

Y si este problema griego se daba en ciudades con cinco mil, diez mil o como mucho veinte mil habitantes. ¿Qué pasaría con una ciudad con un millón de habitantes? Pues este es la situación con la que se encuentra Roma, una ciudad que llegará a tener ese número de habitantes.

La propia ciudad de Roma ya había crecido mucho de una manera orgánica cuando entra en contacto con las teorías de Hipodamo y no tiene una base planificada según estos criterios, sin embargo la actividad comercial, más bien la necesidad de disponer de un espacio para estas actividades a medida que la ciudad crecía influirá en su futuro desarrollo. El Foro romano, el equivalente del ágora griega pronto será insuficiente para una megápolis. Diversos emperadores lo remodelarán y ampliarán llegando a demoler muchos edificios para ampliarlo y hacerlo más operativo. Además se crearán otros foros secundarios especializados para dar servicio a toda la ciudad, aparecerán así el Foro Holitorio: mercado de fruta y verdura o el Foro Boario: mercado de ganado.

Un imperio urbano:

Pero el Imperio es mucho más que la ciudad eterna y en su expansión irá incorporando ciudades pero también fundando nuevas. Es en estas nuevas fundaciones en las que el urbanismo basado en las teorías de Hipodamo se aplicará con maestría. Ciudades en las que el foro, el mercado, tendrá un lugar preferente y en las que facilitar el acceso al mismo de personas y mercancías será fundamental a la hora de planificar la ciudad, siendo esta actividad clave en se irán extendiendo las nuevas ciudades por el imperio.

FUENTES CONSULTADAS:

ENCICLOPEDIA UNIVERSAL MARÍN (Ed. MARÍN, S.A.)
ISBN 84-7102-019-X

Breve historia del urbanismo (slideshare.net)

EL URBANISMO EN GRECIA Y ROMA - ARQUITECTURA Y CONSTRUCCION (arquba.com)

La casa y la ciudad en Grecia y Roma - cultura clásica

Urbanismo griego (rialverde.com)

Urbanismo romano (arteespana.com)

Estudi-Arte: El Arte en la Historia: Arquitectura y urbanismo en Roma

eXe (juntadeandalucia.es)

AUTOR:
Borja Escalona
Técnico de Comercio
Oficina Técnica de Comercio de Gernika-Lumo: Elaboración propia


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viernes, 1 de enero de 2016

Los Logros del Comercio

LOS LOGROS DEL COMERCIO

http://merkataritza-gernika-lumo.blogspot.com.es/2016/01/merkataritza-historian-zehar.htmlEsta información también puedes leerla en euskera
El comercio fue con el tiempo generando algunos subproductos que necesitaba para su desarrollo, subproductos que salieron del ámbito meramente comercial y fueron ganando cada vez más importancia para la sociedad. Subproductos sin los cuales hoy sería inconcedible nuestra vida diaria.

Este documento quiere ser un pequeño homenaje a esta actividad del comercio y un reconocimiento a su aportación a la creación y perfeccionamiento de estos subproductos que forman en muchos casos los cimientos y ladrillos de nuestra historia y cultura.

Nuestra civilización es, por tanto, deudora del comercio por estas aportaciones que son llamados aquí...

Los Logros del Comercio




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AUTOR:
Borja Escalona
Técnico de Comercio
Oficina Técnica de Comercio de Gernika-Lumo: Elaboración propia


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Los Logros del Comercio: La invención de las unidades de medida

EL COMERCIO: CREADOR DE LOS PESOS Y MEDIDAS

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Hoy en día es algo natural pensar en litros, metros y gramos, sin embargo cuando el comercio surgió las personas no tenían ni éstas ni ninguna otra magnitud para pesar, medir o contabilizar volúmenes y tuvieron que crearlas poco a poco de la nada.

Lo más extraordinario es que estas medidas no surgieron de un proceso deliberado cuyo fin fuera precisamente su definición, sino que aparecieron de forma natural por sí solas como subproducto del comercio entre las gentes. No eran los pesos y medidas en sí lo que se perseguía, se crearon para facilitar el comercio sin sospechar la importancia que más tarde tendrían para toda la humanidad. Así, del incremento de los intercambios entre las personas resultó con el tiempo un sistema de “pesar” y “medir” las mercancías que cambiaban de manos.

Cuando se trocaban, por ejemplo, unos animales por otros no existía esta necesidad pues era fácil determinar que las unidades de intercambio serían los propios animales, o como se sigue diciendo hoy en día, las cabezas de ganado.

Sin embargo, a medida que el tamaño de las mercancías se reducía ya no era posible contar las unidades que se intercambiaban (¿quién sería capaz de contar los granos de arroz de un saco?), por no hablar de los líquidos.

Surgen como respuesta las unidades de peso, medida y capacidad. De algún modo las partes que comerciaban fueron llegando a acuerdos sobre estas magnitudes y la generalización en el uso de estos acuerdos dio lugar a los primeros sistemas de pesaje y medida.

La creación de las unidades de peso, medida y capacidad:

No sabemos ni cómo ni cuando se produjo este proceso, lo más seguro es que fuera algo que se diera de forma simultánea en muchos lugares y que sucediera más o menos así: en un lugar dos personas intercambian un ánfora lleno de alguna mercancía, la repetición de este intercambio en más ocasiones y el hecho de que fuera fácil hacer más ánforas iguales hizo que este “ánfora” pasara a ser una medida aceptada generalmente para el intercambio de esa mercancía. Surgiría de esta manera la unidad “ánfora” que seguirá usándose en el futuro porque es cómodo, es conocido por todos los agentes y es fácil de identificar.

Cada comunidad, región, comarca,… fue creando sus propias magnitudes, basada cada una en los diferentes criterios imperantes en el momento, aparecen así multitud de sistemas algunos de los cuales, o por lo menos sus reminiscencias, han sobrevivido hasta hoy en día y en la que no nos es complicado observar qué elementos tomaron para crearlas. Así tenemos las unidades de medida: pulgada y píe; las de peso: arroba o grano y las de capacidad como la pinta.

Seguramente lo primero que surgiera fueran las unidades de capacidad, como la mencionada ánfora. Posteriormente llegarían las de peso que se irían perfeccionando y estandarizando a medida que su utilidad fuera conocida por más y más personas.

Los múltiples sistemas de medidas fueron poco a poco sustituidos por el sistema gramo-metro-litro. Éste fue creado en el siglo XIX y desde mediados del sigo XIX se fue incorporando de forma progresiva a todos los países. Hoy en día son pocos los que aún conservan sistemas diferentes, básicamente los países anglosajones.

FUENTES CONSULTADAS:

ENCICLOPEDIA UNIVERSAL MARÍN (Ed. MARÍN, S.A.)
ISBN 84-7102-019-X

LA MEDICIÓN EN LA HISTORIA

CONOZCAMOS LAS MEDIDAS

EL PROFESOR MAX

AUTOR:
Borja Escalona
Técnico de Comercio
Oficina Técnica de Comercio de Gernika-Lumo: Elaboración propia


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Los Logros del Comercio: La creación del dinero

EL COMERCIO: CREADOR DEL DINERO

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Si se hace la pregunta: ¿qué es el dinero? La respuesta evidente es señalar hacia nuestro monedero, concretamente a los billetes y monedas que contiene y tendemos a identificar dinero con eso, sin embargo eso no es Dinero sino sólo una forma concreta de él.

Dinero es toda mercancía que es capaz de almacenar valor:

¿Por qué se inventa el dinero? Es el comercio el que hace aparecer el dinero. A medida que los intercambios entre personas aumentaron en importancia y frecuencia aparecieron una serie de problemas que, de forma inconsciente, fueron dando lugar a la aparición del Dinero.

Estos problemas no son perceptibles a no ser que eliminemos el dinero de nuestro mundo y volvamos a una economía de trueque. Nos encontraríamos entonces con la dificultad de valorar unas mercancías con otras (cuántos sacos de cereales vale una cabeza de ganado) o de tener que llevar estas mercancías de un lugar a otro para hacer nuestras transacciones, algo harto difícil si la mercancía en cuestión es voluminosa, y esto por citar sólo dos ejemplos.

Debemos imaginar la situación de las personas que vivían en la época en que se inventó el Dinero, una época en la que, entre otros, se encontraban con estos problemas:
  • La dificultad de las comunicaciones: sólo existen caminos para viajeros a pie, el transporte de mercancías que no puedan transportarse solas, como es el caso del ganado, está limitado a aquello que pueda llevarse a lomos de animales.
  • La inexistencia de medios de conservación de los alimentos, lo que hace harto complicado su trasporte de un punto a otro ya que este traslado debe de hacerse antes de que se echen a perder.
  • La imposibilidad de ahorrar, puesto que sólo se puede o tener algo o no tenerlo, pero no existe algo que permita vender un bien hoy, guardar las ganancias y usarlas en otro momento posterior.
Era necesario, por tanto, contar con algo que fuera fácil de trasladar, fácil de conservar y que fuera generalmente aceptado por las diferentes comunidades. La solución llegó, como muchas otras veces en la historia de la humanidad, por sí misma, sin reuniones de sabios, sin acuerdos entre estados, sin firmas solemnes ni nada de eso. El mero sentido práctico de la gente dio lugar a la aparición del Dinero y a su posterior extensión como medio de pago.

Son múltiples los bienes que han sido utilizados como dinero, el más conocido y universal es, sin duda, el oro pero también se han usado como dinero la sal, conchas marinas, bloque de té (China), piedras (Isla de Yap) entre otros. Cualquier material es bueno siempre que cumpla las condiciones de ser duradero y escaso.

El proceso de la creación del dinero, como decimos, fue probablemente un acto inconsciente entre las partes que lo hicieron realidad. Lo más seguro es que las personas que participaron en el mismo no se dieron cuenta de la importancia del sencillo acto que estaban llevando a cabo en ese momento y de la increíble trascendencia que tendría en el futuro de la humanidad.

El proceso del nacimiento del dinero:

Podemos retrotraernos a un momento en el pasado y tratar de imaginar este proceso, que es posible que se diera a finales del neolítico. En este momento ya se apreciaba el oro como algo precioso y se le daba importancia y un valor superior a otros materiales y metales por su belleza y escasez.

Imaginemos una persona que ha trocado un animal por frutas y ahora debe de volver a su casa. No tiene el propósito de comerse todas las frutas sino que reservará algunas para cambiarlas en su aldea por herramientas que necesita y que fabrica un vecino, sin embargo piensa en el largo viaje de vuelta y se da cuenta que no sólo será penoso sino que además debido a lo que puede tardar es probable que la fruta se pudra y no pueda ni comérsela ni conseguir las herramientas.

Esta persona observa que hay alguien en esta aldea que mira con interés las frutas que tiene, se acerca y le propone un trueque a cambio de ORO. En este momento se produce un pequeño paso para el hombre pero un gran salto para la humanidad. La persona que posee las frutas sabe que a su vecino le gusta el oro y que probablemente lo acepte como pago de las herramientas. Tras un regateo para decidir el precio cambia parte de sus frutas por oro que cambiará a su vez por las herramientas que necesita, el resto de las frutas se lo comerá tranquilamente y no se perderán, del mismo modo el oro le resulta muy fácil de llevar de vuelta a su aldea y su vecino está encantado con aceptarlo como pago.

La siguiente vez que acuda con otro animal preferirá cambiarlo por oro, puesto que de esta manera podrá volver a su aldea a cambiarlo a su vez por otros bienes que necesita o utilizarlo en este mismo lugar. Su ejemplo será seguido por otras personas y de esta manera aparecerá EL DINERO, el oro, hasta entonces una mercancía más, adquiere este nuevo papel.

El dinero en moneda y su comercio:

Hubieron de pasar siglos hasta que los metales preciosos se convirtieran en monedas como las que hoy conocemos. Este proceso consistió simplemente en la elaboración de piezas de un tamaño y peso determinados que tenían un valor en función de la cantidad de metal precioso que contenían.

Es alrededor del año 600 a.C. en el reino de Lidia, en Asia menor, donde se inicia esta práctica de la mano del rey Creso y puede que fuera este acto y el hecho de que se fuera extremadamente rico lo que diera origen a la leyenda de que era capaz de convertir todo lo que tocaba en oro.

La moneda introduce una facilidad de uso en el dinero y una comodidad, ya no es necesario pesar el metal en cada intercambio puesto que ya está descompuesto en pequeñas piezas de peso conocido.

Pasado un tiempo la generalización de la moneda permitirá la aparición de un nuevo comercio, la del propio dinero. Las monedas se venderán a cambio de ser devueltas con un incremento. Surge de esta manera el préstamo, un nuevo comercio en el que la mercancía será el propio dinero.

FUENTES CONSULTADAS:

ENCICLOPEDIA UNIVERSAL MARÍN (Ed. MARÍN, S.A.)
ISBN 84-7102-019-X

ARTEHISTORIA

HISTÓRICO DIGITAL

EL RINCÓN DEL VAGO

ORIGEN Y NATURALEZA DEL DINERO

AUTOR:
Borja Escalona
Técnico de Comercio
Oficina Técnica de Comercio de Gernika-Lumo: Elaboración propia


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Los Logros del Comercio: El desarrollo de la escritura

EL COMERCIO: CREADOR DE LA ESCRITURA

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La escritura es uno de los hitos más relevantes de la humanidad. La aparición del lenguaje hablado es un paso fundamental en la evolución humana pero su plasmación en signos con la capacidad de perdurar más allá del narrador supone el salto cualitativo clave. La escritura marca el punto desde el que se pasa de la prehistoria a la historia y es la base de toda la ciencia y el saber de la humanidad.

Pero, ¿Cómo surge la escritura? El lenguaje oral apareció por la necesidad de “contar algo”, de esta manera los primeros humanos fueron desarrollando un lenguaje oral cada vez más rico y detallado a medida que sus propias vidas y vivencias se enriquecían. Sin embargo la escritura ya no sólo pretende contar algo, sino que persigue que lo que se cuenta perdure en el tiempo.

Los primeros registros escritos:

¿Y qué era tan importante como para necesitar que perdurase en el tiempo? Los primeros testimonios que muestran el interés del ser humano por dejar por escrito constancia de lo que existe en su mundo son las pinturas rupestres, pero sabemos demasiado poco como para saber si tenían un significado místico, si eran simples dibujos decorativos o si se trataban de alguna forma de protoescritura.

Pero respondiendo a la pregunta de qué puede ser tan importante como para que su custodia no pueda ser confiada a la mera memoria, la respuesta es tan mundana que parece mentira que una invención tan importante tenga un origen así: la riqueza material.

Las primeras formas de verdadera escritura que se conocen datan de hace más de 3.000 años y tienen su origen en Mesopotamia y Egipto y son ¡registros de propiedades!, en concreto listas de recaudación de impuestos que relacionaban número de animales, cantidades de grano,… en resumen, la escritura se desarrolló para que los gobernantes de una región tuvieran constancia de cuánto se producía, por quién y cuándo de cara a poder controlar lo que se recaudaba.

Los primeros contratos:

Pero antes de aparecer la escritura como tal en el comercio ya se planteaba el problema de que “las palabras se las lleva el viento”. Los comerciantes pronto se dieron cuenta de que no todas las personas con las que trataban eran honradas, algunas de ellas pretenderían haber pactado un precio menor, una cantidad diferente,… imagínese el panorama, un comerciante en un pueblo que no es el suyo y al que ha llevado sus mercaderías con no poca dificultad, se encuentra ante el comprador, una persona respetada en su comunidad y de honradez contrastada, que se desdice de la operación que pactaron y no quiere pagar lo estipulado. ¿Cómo demostrar quién tiene razón? , ¿Cómo saber lo que había acordado cada parte?

Nada mejor para ello que dejarlo por escrito en un contrato y en su inicio estos contratos fueron unas bolas huecas de arcilla que contenían los datos de lo negociado, con los sellos que identificaban a los contratantes y a lo que se añadían unas formas convencionales que designaban aquello que se contrataba. En caso de reclamación se rompía la bola seca, sobre la cual cada parte había firmado con su sello para su control y se mostraba quién tenía razón.

La primera escritura:

A medida que estas transacciones fueron haciéndose cada vez más complejas fue necesario introducir más y más datos de lo contratado lo que precisó la aparición de nuevos signos. Finalmente se encontró la solución más simple: aplastar esta bola de arcilla para hacer de ella una tablilla y dibujar (escribir) en sus caras el contenido del contrato: quién, qué, cuánto, cuando y cómo.

Para escribir en arcilla blanda lo más sencillo es utilizar una pequeña caña con una punta afilada, esto dio lugar a la escritura cuneiforme usada ampliamente en Mesopotamia.

La propia actividad comercial dio origen a una forma escrita de registrar datos y hechos, un sistema que poco a poco fue unificándose por medio de la mera proliferación de los intercambios, que fue universalizándose a medida que estos intercambios se hacían más y más lejanos y que fue simplificándose toda vez que los contratos requerían contener más y más datos imposibles de representar por ideogramas.

El comercio: Creador del alfabeto:

Las diferentes sociedades hicieron evolucionar su estilo de escritura propio con sus símbolos y normas propias destacando la escritura cuneiforme sumeria y la jeroglífica egipcia.

Ambos tipos de escritura eran muy complejos y su aprendizaje se hacía en escuelas especiales suponiendo muchos años de estudio y dedicación, como recompensa estaba el hecho de que los escribas eran profesionales muy bien pagados y demandados, más que un gasto en formación era una inversión.

Pero el hecho de pagar bien a un escriba suponía un coste añadido importante si se quería dejar por escrito el contenido de una transacción económica. Coste que un buen comerciante trataría de reducir pero sin renunciar al servicio… ¿Cómo se podría hacer esto?

La solución vino de la mano de los fenicios, grandes mercaderes que tenían además el problema añadido de comerciar internacionalmente, con lo que no pagaban uno sino dos escribas, uno por idioma.

Los fenicios se dieron cuenta de que independientemente de la lengua que se hablara siempre se pronunciaban los mismos sonidos y éstos no eran muchos. Si podían plasmar estos sonidos en sencillos símbolos sería relativamente fácil escribir cualquier palabra en cualquier idioma, bastaría simplemente con descomponerlo en sonidos y escribirlos.

Dicho y hecho, surgió así el primer alfabeto, con sólo 22 signos que permitían poner negro sobre blanco cualquier palabra en cualquier idioma. 22 signos fáciles de escribir y que pronto fueron exportados a las poblaciones cercanas que los adaptaron a su propia cultura apareciendo así el alfabeto griego, el latino,… todos ellos con un número similar de signos y un funcionamiento igual. La escritura se simplifica y democratiza de la mano del comercio siendo ahora accesible a cualquier persona.

FUENTES CONSULTADAS:

ENCICLOPEDIA UNIVERSAL MARÍN (Ed. MARÍN, S.A.)
ISBN 84-7102-019-X

ARTEHISTORIA

HISTÓRICO DIGITAL

EL RINCÓN DEL VAGO

AUTOR:
Borja Escalona
Técnico de Comercio
Oficina Técnica de Comercio de Gernika-Lumo: Elaboración propia


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Las Edades del Comercio

LAS EDADES DEL COMERCIO

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A lo largo de la Historia de la humanidad, independientemente de dónde se desarrollara, de los dioses a los que se adorara, del clima, de su régimen político,... ha habido una actividad que ha estado siempre presente y que ha sido, sin lugar a dudas, la que más a contribuido a crear lo que se ha llamado civilización, el comercio.

El comercio ha sido siempre, además de lugar de intercambio de mercancías, un espacio de encuentro entre personas que desde el inicio de la humanidad ayudó a cohesionar grupos humanos y a unir comunidades aisladas convirtiéndolas en pueblos, en comarcas e incluso en naciones.

Cada sociedad, cada entorno, cada cultura crearon y conformaron su propio comercio. Mercados ambulantes o establecimientos permanentes, uso del dinero o del trueque, el comercio se adaptó, creció y se desarrolló según las características de las personas que participaban en él pero conservando siempre su esencia y su valor.

Las civilizaciones más importantes de la antigüedad debieron gran parte de su éxito a esta actividad y este es un pequeño ejemplo de la aportación de esta humilde actividad en algunas de ellas, éstas son, en definitiva...

Las Edades del Comercio




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AUTOR:
Borja Escalona
Técnico de Comercio
Oficina Técnica de Comercio de Gernika-Lumo: Elaboración propia


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Las Edades del Comercio: LOS FENICIOS

LOS FENICIOS: LOS PRIMEROS GLOBALIZADORES

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Cronología:

Los pueblos que se conocen como “fenicios” fueron dueños de su destino durante un inmenso periodo de tiempo que empieza en el siglo XVIII hasta el VIII antes de Cristo. Los fenicios siguieron existiendo a partir de esa fecha pero ya como parte orgánica de otros reinos o territorios.

Localización Geográfica:

Los fenicios son oriundos de la estrecha franja costera de lo que actualmente son los estados de Israel y Líbano.

Fenicia:

Este pueblo no formó imperios como otras civilizaciones de su época, entendido como tal en el sentido de extender un dominio político sobre otros territorios, ni siquiera entre ellos formaron un único estado, sino que funcionaban en forma de ciudades-estado, cada una con su propio gobierno, por lo que es más correcto referirnos a ellos como “Civilización Fenicia” más que como imperio, reino o similar.

Los fenicios y el comercio:

Decir que los fenicios fueron un pueblo de comerciantes es plantear una obviedad; subrayar la importancia del comercio para los fenicios es una necesidad, pero si queremos realmente relacionar ambos conceptos deberíamos decir que “Fenicia es Comercio y viceversa”, lo que fue Fenicia lo fue gracias al comercio y gracias al comercio fue Fenicia.

Los fenicios eran pueblos que se ubicaron en una región de tierra poco fértil y estrecha, rodeada de grandes imperios que imposibilitaban un desarrollo hacia el interior. Pero por contra, se trataba de una zona estratégica desde el punto de vista comercial puesto que podía servir, para un pueblo que supiera aprovecharlo, de puerta de comunicación entre el Mediterráneo y el Oriente. Los fenicios quisieron y supieron aprovechar esta oportunidad y vieron en el cercano mar una puerta a todo un mundo por explotar y sobre todo, para comerciar.

El comercio es como la vida, siempre se abre camino a poco que tenga una oportunidad de arraigar. Los fenicios tenían el comercio en su sangre y en su esencia, no sólo le dieron esa oportunidad sino que la explotaron, la alimentaron y la hicieron crecer. El resultado fue una civilización que de haber tomado otra vía para su desarrollo habría pasado por la Historia sin apenas relevancia, pero que, gracias al comercio, tuvo una importancia comparable a los más extensos imperios de su época e influenció para siempre la forma de vida y de relacionarse de los pueblos del Mediterráneo.

El desarrollo del comercio: Primera fase, la navegación de cabotaje:

La región en la que se asentaban los fenicios era rica en cedros, un árbol cuya madera era un excelente material para la fabricación de barcos, sin embargo la dificultad de su transporte por tierra lo descartó como mercancía para el comercio.

Con naves de madera de cedro los fenicios explotaron el mar, aventurándose cada vez más lejos pero siempre a la vista de la costa. Enseguida se percatarían de que los pueblos vecinos con los que contactaban como pescadores se interesaban por sus barcos y por la madera con los que los construían. A diferencia de por tierra por mar sí era posible llevar grandes cargas de madera que pronto se convirtió en el primer gran producto de comercio fenicio. Las ganancias obtenidas por este comercio les impulsaron a llegar más lejos en busca de mejores mercados, alcanzando finalmente a Egipto. Esta primera expansión se hizo en barcos que se movían a remo y que no disponían de ninguna técnica de navegación por lo que era fundamental tener siempre la costa a la vista para no perderse en el mar.

El descubrimiento de nuevos mercados hizo que el comercio de la madera fuera aumentando de importancia con los años comenzando un ciclo creciente de fabricación de barcos, aumento del comercio de madera, fabricación de más barcos,… pero pronto se dieron cuenta de que el mercado de la madera acabaría por saturarse por lo que sería necesario apoyar el crecimiento económico e industrial en otros productos con los que comerciar. Los fenicios eran ante todo un pueblo práctico así que pronto detectaron las necesidades que había en sus mercados y desarrollaron industrias para satisfacerlas entre las que destacó la elaboración de tejidos, en la que disponían del secreto del tinte púrpura, muy apreciado en la época. Otras manufacturas en las que destacaron fueron la orfebrería y el trabajo del vidrio, cuyo descubrimiento se les atribuye. Estas y otras mercancías aumentaron la oferta comercial fenicia y permitieron el crecimiento de la actividad y de las industrias.

Pero los mercados no podían crecer mucho más a no ser que se mejoraran las técnicas de navegación, la capacidad de carga de los barcos y su sistema de propulsión, esta necesidad de mercado significó un I+D que se materializó en cambios de diseño a sus barcos, cambios que hicieron de ellos los mejores, más rápidos y con mayor capacidad de carga de la época. Tal es así que los diseños básicos de estas naves se siguen usando en el Mediterráneo aún hoy en día ¡3.000 años después!. También introdujeron la vela, que aumentaba la autonomía de las naves al no tener que depender del músculo de los remeros para su movimiento. La mejora en la navegación permitió a los fenicios ampliar sus horizontes y extender su comercio por todo el Mediterráneo.

El desarrollo del comercio: Segunda fase, la conquista del Mediterráneo:

Estas mejoras en las naves les permitieron ser más osados y llegar a perder de vista la costa, aprendieron a guiarse con las estrellas usando la Estrella Fenicia (Estrella Polar) para alcanzar otras cada vez más lejanas, extendiendo de esta manera su comercio hasta más allá del estrecho de Gibraltar (las columnas de Hércules) y llegando hasta las islas Británicas, Canarias y Madeira, se atribuye a los fenicios la circunvalación del continente africano e incluso existen leyendas no confirmadas acerca de que no sólo alcanzaron las costas de Australia sino que establecieron puertos permanentes para el comercio con ese territorio.

En cualquier caso, en el Mediterráneo los fenicios crearon compañías navieras que dominaban el comercio marítimo y para apoyar el trabajo de estas inmensas flotas implantaron una red de puntos de apoyo: factorías, concesiones y colonias, establecimientos de apoyo que son el equivalente de la antigüedad a las empresas multinacionales de hoy.
  • Las factorías: Generalmente este tipo de emplazamientos se levantaban en zonas despobladas pero cercanas a un núcleo civilizado. La creación de las factorías era pacífica (aunque estaban dotadas de un contingente militar para su defensa, a modo de servicio de seguridad) y lo principal en ellas era el obtener el permiso de las autoridades cercanas para entablar contactos comerciales con ellas. No olvidemos que se trataba de centros de negocio, por lo que el negocio era lo principal. En estos emplazamientos se construían templos pero sobre todo almacenes y astilleros para la reparación y mantenimiento de las naves.
  • Las concesiones: En determinados casos era comercialmente interesante disponer de un centro de negocio dentro de una ciudad perteneciente a un imperio sólido, como podía ser el caso de Egipto, en estas ocasiones se solicitaba una concesión al gobierno local, se abonaban los correspondientes impuestos y tasas y se establecía esta sucursal que realizaba el comercio con los habitantes locales de la misma manera que la factoría. En ocasiones el desarrollo del negocio hacía que el tamaño de estas concesiones creciera hasta el punto de que barrios enteros de la ciudad eran inmensos mercados que tenían un aspecto “fenicio” pareciendo una calle de Tiro, Sidón o de alguna otra de las metrópolis.
  • Las colonias: En aquellos puntos potencialmente interesantes desde un punto de vista comercial, ya sea para el comercio con los habitantes locales ya sea como punto de apoyo estratégico, se establecieron colonias permanentes y fruto de este proceso surgieron urbes como Útica, Hippo (junto a Bizerta), Lixus, Leptis en el norte de África; Gaddir (Cádiz), Malaca (Málaga), Sexi (Jate), Abdera (Adra) y Karteia en la Península Ibérica. Pero sin duda la más importante de todas sería Cartago a la que se dedicará un capítulo aparte.
El idioma tampoco era un impedimento para el comercio, en ocasiones se practicaba un comercio en el que las partes ni siquiera llegaban a verse: los fenicios llegaban en barco a una costa y depositaban en la orilla sus mercancías, posteriormente encendían un fuego a modo de aviso y se retiraban a sus naves. Los nativos acudían a ver lo que se había depositado y dejaban sus mercancías como pago. Una vez se retiraban los fenicios volvían, si estaban satisfechos con el pago recogían todo y se lo llevaban a sus naves, en caso contrario dejaban todo en la playa a la espera que los locales aumentaran su puesta. Este tipo de operaciones servían para valorar el valor comercial de una región y en el caso de que mereciera la pena se establecería una factoría comercial para impulsar el comercio local.

Todo con lo que comerciar:

Muchos eran los productos que viajaban en las naves fenicias por mar y en las caravanas de camellos por tierra, de algunos ya se ha hablado como la madera de cedro o las manufacturas de vidrio y los tejidos, pero gracias a su estratégica situación como puerta entre dos importantes espacios su cartera de productos era global y la base para las inmensas riquezas que acumularon:
  • De diversas zonas: esclavos
  • De Arabia: esencias, mirra, oro y exóticas piedras preciosas
  • De Asiria: porcelanas y delicadas piezas labradas en fino marfil
  • De la China: telas de hilo, sedas y algodón
  • De la India: especias, maderas finas y perlas
  • De la zona del mar Negro y de Iberia: caballos
  • De algunas zonas del mar Egeo: mármoles para la construcción de palacios
  • De Egipto: finas telas de lino y cantidades de cereales
Además de lo que intercambiaban estaba lo que producían sus manufacturas. Las factorías y talleres casi no daban abasto para satisfacer la demanda de productos manufacturados que se incrementaba día a día desde todos los confines, y por esto desarrollaron técnicas de producción a gran escala que abarató los costos, aumentando más y más las ingentes ganancias.

Todo tipo de productos salían de las fábricas fenicias, especialmente productos de un fino vidrio sumamente transparente que se fabricaba en Sidón, y que superaba en calidad al producido tradicionalmente por Egipto. También se destacaron en la producción de armas, adornos y obras de arte en hierro y bronce, incluso de estatuas y bustos de ídolos de las diferentes religiones que profesaban los diferentes pueblos con los cuales comerciaban; productos suntuosos de joyería, utensilios, vasos y vajilla confeccionados en vidrio, oro, plata y bronce.iguiendo el ejemplo de la metrópoli (Tiro) Cartago creó (y en ocasiones heredó de la antigua metrópoli) un conjunto de colonias formado por factorías, fortalezas, ciudades aliadas, puntos de apoyo,… todo ello dedicado a facilitar el comercio, permitir la explotación de recursos locales o proteger vías de comunicación.

La creación del alfabeto fonético:

La escritura ya estaba inventada cuando los fenicios empezaron a comerciar, pero en el área del Mediterráneo se empleaban fundamentalmente los jeroglíficos egipcios, una forma de escritura sumamente compleja y que sólo era conocida por los escribas.
Un escriba vendría a equivaler a lo que hoy es un notario y, por supuesto, sus tarifas no eran baratas. Para los fenicios mantener registros escritos de sus transacciones era fundamental en su comercio, pero los costes de los escribas hacían poco rentables muchas operaciones. De nuevo la vertiente práctica de este pueblo se impuso, se dieron cuenta de que en todos los idiomas se usaban los mismos sonidos básicos, por lo que se limitaron a convertir cada uno de estos sonidos en signos (22 para ser exactos).

Con esos signos se limitaban a transcribir de forma fonética en la lengua local las operaciones que realizaban en los diferentes lugares, cualquiera podía aprender estos signos y no eran necesarios los servicios de un costoso escriba para registrar las operaciones. La necesidad de disponer de una herramienta de bajo coste que hiciera rentable el comercio fue la impulsora de la aparición de este alfabeto, que pronto fue adoptado y adaptado por todas las culturas con las que los fenicios tenían relación como Grecia, siendo también la base del alfabeto latino, empleado hoy en todo el mundo.

El poder de los fenicios:

Si se valora el poder de estas gentes tan sólo por las tierras bajo las que ejercían un control efectivo la verdad es que su “imperio” era bastante humilde comparado con otros reinos de la época como Egipto y muchos de los imperios mesopotámicos. Sin embargo su inmenso poder económico les permitía, en caso de necesidad, contratar los servicios de mercenarios en el caso de tener que defenderse de alguna amenaza. La fuerza de estos ejércitos defendió eficazmente las pequeñas ciudades fenicias por un periodo de diez siglos.

Donde sí disponían de un poder propio e inmenso era en el mar, su poder naval, tanto civil como militar era tal que incluso Jerjes, el gran rey de un imperio tan poderoso como el persa, tuvo que contratar los servicios de sus flotas para el transporte de sus tropas en las guerras que mantuvo con los griegos, y como flota de combate para luchar contra la escuadra griega.

El legado de los fenicios:

La civilización fenicia desapareció con la invasión de sus territorios por otras culturas y, debido a que esa zona del mundo ha tenido una vida “intensa” en el sentido de que muchas civilizaciones han pasado por ella desde entonces, los restos físicos de los fenicios han sido enterrados o destruidos por siglos y siglos de actividad humana y pocas son las físicas de su existencia, ni restos de grandes edificios, ni obras de arte,… poco en comparación con la inmensa importancia que tuvo en su momento.

El comercio hizo grande a Fenicia y al mismo tiempo los fenicios hicieron grande al comercio en todo su espacio de influencia, en esta época el comercio no sólo genero riqueza material sino un acervo cultural tan importante que ha llegado a nuestros días gracias a la actividad de este pueblo, este es un resumen del legado de los fenicios:
- El inicio de la Globalización Mediterránea: hasta el desarrollo de la navegación a gran escala fenicia los pueblos del Mediterráneo no tenían una cohesión comercial, tan sólo se comerciaban (o guerreaban) con sus vecinos inmediatos. Los fenicios abrieron, mantuvieron y consolidaron multitud de rutas comerciales a lo largo y ancho de este mar que crearon, de hecho, el comercio entre sus pueblos, y de paso el conocimiento entre ellos.
A partir de entonces se creó una nueva forma de convivencia en este mar, los diferentes pueblos tuvieron cada vez más contacto comercial con otras civilizaciones aumentando el conocimiento entre ellas y, al paso, su riqueza.
Los fenicios descubrieron nuevas tierras y nuevos mercados, vastos territorios que gracias a este pueblo, entraron en la historia.
- Los principios comerciales: Los fenicios viajaron para comerciar y a comerciar enseñaron a todos los pueblos con los que se encontraron, esta filosofía de comercio y de intercambio quedó tras la desaparición de este pueblo y se mantuvo con las civilizaciones que lo sustituyeron.
El comercio es civilización por lo que los fenicios enseñaron a los pueblos que conocieron a relacionarse y enriquecerse mutuamente gracias al comercio y no simplemente arrebatando por la fuerza de las armas lo que la otra parte poseía, civilizando así extensos espacios sobre todo en el Mediterráneo occidental.
- El alfabeto fonético: Este inmenso legado es hoy la base de gran parte de las culturas del mundo, un alfabeto fruto de una necesidad comercial, la necesidad de abaratar costes para hacer rentables las transacciones comerciales, seguramente nadie en su momento pudo imaginar el efecto futuro que ese acto tan sendillo como traducir los sonidos a signos produciría en el devenir posterior de toda la humanidad.
- Las mejoras en la navegación: Como pueblo de navegantes los fenicios extendieron su conocimiento sobre la navegación y la construcción de naves a todos los lugares en los que comerciaron y el diseño de sus naves sigue usándose hoy para la fabricación de barcos. Introdujeron grandes avances como el uso de la vela que permitía viajes más largos al no depender de la fuerza de los remeros para mover los barcos y la navegación basada en las estrellas, concretamente en la Estrella Fenicia.

FUENTES CONSULTADAS:

ENCICLOPEDIA UNIVERSAL MARÍN (Ed. MARÍN, S.A.)
ISBN 84-7102-019-X
INTERNET:
Historia de los fenicios
Encyclopedia Phoeniciana

Centro de Estudios Fenicios y Púnicos

La cultura Fenicia

Alfabetos
PROEL

AUTOR:
Borja Escalona
Técnico de Comercio
Oficina Técnica de Comercio de Gernika-Lumo: Elaboración propia


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